Traducido del Más  Allá por Max Lesnik.

 

Fuera de foco 012025063_prevstill

Tanto la extrema derecha del  llamado “exilio histórico cubano”  como los grupitos  que  dentro  de Cuba se proclaman “disidentes”, están cada día que pasa  más  desenfocados de la realidad del momento en que vivimos. Digo así porque tanto  los integrantes del  primero como los  segundos que  viven en la isla, se han manifestados abiertamente  contrarios  a las  reanudadas relaciones diplomáticas  entre los gobiernos de Washington y La Habana.

Una cosa es cierta y que nadie puede negar  es que tanto la opinión  pública norteamericana como el propio  pueblo cubano, están de acuerdo en que después de más  de medio siglo de confrontaciones, lo más sensato  es que los gobernantes  de ambos  países  se  sienten a dialogar civilizadamente sus diferencias y tratar así de resolverlas en lo posible, en un marco  de respeto mutuo de la soberanía  de  cada cual.

Los que se oponen a las soluciones  diplomáticas entre las naciones  solo  les  queda la alternativa  de  la  guerra, algo que por  supuesto  ni  el  llamado “exilio histórico”  cuya cabeza radica en Miami,  ni sus  raquíticos  seguidores en la  isla, están dispuestos a seguir  si no  cuentan de  antemano con el  apoyo  del  poderío militar del Pentágono, algo que solo sería posible si otro Bush  llegara  a la Casa Blanca.

Y es que  en eso  es  lo  que andan en realidad, puesto que no por gusto  los tres  Congresistas  Republicanos  del  sur  de La Florida que son quienes alientan tan disparatada  estrategia  de confrontación con Cuba, están los tres dándole su apoyo   a Jeb Bush en sus  aspiraciones  presidenciales como candidato  del  Partido Republicano. Piensan, los  muy insensato que si un   George Bush  desde la Casa Blanca  desató  una guerra en Irak sin razón verdadera para  ello- porque era  falso lo de las  armas de destrucción masiva  en manos  de  Sadam Husein- otro Bush llamadoJeb,  con cualquier pretexto que venga en caso, pudiera tomar el camino  de las  armas para derrocar al gobierno cubano  e  instalarlos a ellos en el poder con el respaldo militar  de las bayonetas norteamericanas.

Esto nos luce como un sueño  de una  noche  de verano, son sus últimas esperanzas, pero es la única manera  lógica de explicar  tanta  insensatez política por  parte de la extrema derecha cubana de Miami  y de sus seguidores “Disidentes” de la isla.

Confieso que en toda mi vida  de Duende  tanto en Cuba como en Estados Unidos, nunca antes había visto tal desenfoque de la  realidad  política  como  esta  que tienen hoy los  enemigos  más  recalcitrantes  de la Revolución cubana. Poniéndolos  en foco.  Es que dicen que  Dios  ciega a quienes quieren  perder.

Y hasta mañana martes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.