Ni la política ni la economía y ni siquiera el omnipresente presidente norteamericano Donald Trump ocupa la atención de todos en estos momentos en que se lleva a cabo en Moscú el Campeonato Mundial de Futbol, el gran evento deportivo que convierte al planeta tierra en una verdadera fiesta de multitudes fanáticas, con sus gritos estentóreos de orgullo nacional y regocijo patriótico cada vez que se anota un gooooool.
Nada es importante en estos tiempos de futbol. ¿Para qué escribir entonces de cualquier tema que no sea sobre el evento deportivo que se celebra en la república Rusa y que hoy acapara la atención mundial?
Confieso y quizás eso sea para muchos mi gran pecado, el no ser fanático seguidor del “balompié”, que es el nombre de ese popular deporte que aprendí escuchar en mis tiempos de juventud. Prefiero la “pelota”, aunque tampoco soy fanático de ningún deporte, como tampoco lo soy en temas de política o religión aunque respeto las opiniones de todos los demás.
Sobre el “Futbol” solo quiero agregar lo que opinaba al respecto el gran escritor argentino Jorge Luis Borges cuando una vez le preguntaron sobre el tema.
Decía Borges que “el futbol es muy popular porque la estupidez es popular”. Que me perdonen los fanáticos del futbol pero no entiendo eso de romperme histéricamente la garganta gritando a toda voz: Goooool.
Estamos en tiempos de futbol y por lo tanto cedo el paso a la estupidez.
Les habló para réplica de Radio Miami su director Max Lesnik











