En un segundo momento conversamos con Salim Lamrani doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París sobre los temas Cuba EEUU en la era de Obama y Cuba en la era de Donal Trump. Nuestro entrevistado considera que Obama, con la inteligencia y la sagacidad que le caracteriza cambio la táctica en las relaciones con Cuba al dejar atrás las medidas de presión económica y utilizar la seducción.
Barack Obama es el presidente estadounidense que ha tomado las decisiones más avanzadas en el proceso de acercamiento con Cuba al restablecer las relaciones diplomáticas y consulares y al adoptar algunas medidas limitadas que flexibilizan las sanciones. También es quien ha tenido el discurso más lúcido sobre la política exterior de Washington hacia La Habana, reconociendo el fracaso de un enfoque basado en la hostilidad. No obstante, sus acciones castigadoras hacia empresas internacionales, así como su reserva en tomar las medidas necesarias para desmantelar el estado de sitio económico contradicen sus declaraciones de principios y suscitan la incomprensión de la comunidad internacional.
Solo hay tres aspectos que Barack Obama no pudo tocar sin la autorización del Congreso. No pudo autorizar el turismo ordinario a Cuba. Tampoco puedo permitir que Cuba adquiriera materias primas alimenticias en el mercado estadounidense a crédito. Finalmente, el presidente no pudo autorizar que las filiales de las empresas estadounidenses ubicadas en el exterior mantuvieran relaciones comerciales con la Isla.

Nuestro entrevistado Salim Lamrani doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París considera que mientras Barack Obama había iniciado un proceso de normalización con Cuba con aplausos de la comunidad internacional, ilustrando su voluntad de poner fin a una política que había aislado a Washington en la escena internacional, Donald Trump, al contrario, decidió regresar a una política hostil basada en las sanciones económicas. Esta política está condenada al fracaso pues, como ha demostrado la historia de las relaciones bilaterales desde 1959, las autoridades de La Habana nunca han aceptado negociar bajo la amenaza o la coacción. En cambio en el espacio de dos años, de 2014 a 2016, basando su política en el diálogo y el respeto mutuo, Washington realizó progresos inauditos en las últimas seis décadas.
Salim Lamrani, fue muy claro al expresar: «Cuba siempre ha afirmado su disposición a resolver pacíficamente el diferendo que lo opone a Washington, a pesar del carácter asimétrico del conflicto donde la primera potencia económica mundial impone un estado de sitio a una pequeña nación del Tercer Mundo. El diálogo tendrá sin embargo que basarse en una serie de principios no discutibles: la igualdad soberana, la reciprocidad y la no injerencia en los asuntos internos. La Habana ha reafirmada en reiteradas ocasiones que su sistema político y su modelo socioeconómico no son negociables pues pertenecen a la competencia exclusiva del pueblo soberano de Cuba».

Desde Estados Unidos converso con Salim Lamrani él es doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París, también forma parte del colectivo de radio-miami.org, profesor, ensayista, investigador y periodista francés, especialista en las











2 respuestas
Me parece muy objetiva aunque debe de orifundizarse mas por parte del entrevistado. Me agradaria que ese gran periodista que es Carlos Dieguez, aborden a profundidad parte de la telaraña que se esconde en la Conspiracion para matar a Kenedy, es posible?
El asesinato de Kenedy solo lo sabe la CIA y la mafia de Miami.
EEUU no soporta a Cuba por que en sus narices se a creado el primer Estado Socialista en América. Como se dice por ahí ¨ La sardina se ha comido al tiburón¨