Traducido desde el mas alla por Max Lesnik
Ayer martes se celebraron elecciones en las ciudades de Miami y Hialeah para elegir alcaldes y concejales. Sería una prueba más de que el sistema de la llamada “Democracia liberal capitalista” funciona bien y que es el pueblo en estas ciudades del sur de La Florida el que libremente escoge a sus gobernantes en las urnas.
Eso se dice y repite hasta el cansancio en la prensa impresa, en la radio, la televisión y hasta en las llamadas redes sociales de la Internet. ¿Y qué pasó? Pues que hubo comicios en Miami y en Hialeah pero los Colegios Electorales estuvieron todo el tiempo vacíos, puesto que los electores brillaron por su ausencia y fueron muy pocos los ciudadanos que fueron a votar.
Sin embargo los titulares periodísticos fueron del todo triunfalistas al decir que tanto el nuevo Alcalde de Miami Francis Suarez como el de Hialeah Carlos Hernández “ barrieron en las urnas a sus rivales de manera aplastante”. Pero lo que no dice la prensa local en un deliberado esfuerzo por ocultar la realidad es que del total de ciudadanos con derecho a votar en Miami y en Hialeah apenas ejercieron el voto solo un 8 por ciento de los electores. Es decir que solo ocho de cada cien electores inscritos para votar fueron los que escogieron a los alcaldes electos en ambas ciudades floridanas, donde por cierto es que viven la mayor cantidad de cubanos ciudadanos norteamericanos.
El abstencionismo electoral en Estados Unidos explica muchas cosas y también sus razones. Lo segundo- la apatía en los votantes – es porque para los electores, todos los políticos son igual de malos por lo que el resultado de los comicios será siempre más de lo mismo, ganen los Demócratas o los Republicanos. Y lo primero explica que con el abstencionismo de más de un 45 por ciento en las pasadas elecciones presidenciales, fue que se produjo el triunfo legítimo de Donald Trump en las urnas. ¡ Consumatum Est! ¿Elecciones para qué? Digo yo.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











