Bailar en Casa del Trompo
Hoy el almanaque marca martes trece que al decir de los supersticiosos es día para andar con pies de plomo porque la fatalidad puede atravesársenos en el camino, sobre todo en estos tiempos convulsos que vivimos en la era del “Trompismo”, con un presidente en la Casa Blanca de carácter impredecible que lo mismo dice hoy una cosa y otra mañana que dispara un “Tuits” en la madrugada que deja desconcertados a amigos y enemigos.
Nos despertamos hoy martes trece con la noticia en la prensa norteamericana que informa sobre el presupuesto de gastos que el Presidente Trump ha enviado al Capitolio para su aprobación y que deberá regir el año entrante tal como establece la ley del Estado norteamericano.
Aumento sustancial de dinero para gastos militares y reducción en programas sociales y de salud, algo que no debe sorprender a nadie porque es bien sabido lo que piensa el Presidente Trump sobre lo que es para él hacer grande a Estados Unidos como potencia mundial militar, aún a costa de lo que ello significa para el pueblo americano especialmente para los que no son ricos o millonarios que es la inmensa mayoría de los estadounidenses.
Pero oh sorpresa para aquellos cubanos de la extrema derecha de Miami que tienen a Mr. Trump como su “vengador errante” en quien han depositado todas sus esperanzas de reconquista para sus empeños restauracionistas de la “Cuba de ayer” que todavía reverbera en sus cerebros trasnochados después de más de sesenta años de derrotas y fracasos.
En los recortes del Presupuesto de la nación presentado ante el Congreso por el Presidente Donald Trump hay una drástica reducción de fondos destinados para promover un cambio de gobierno en Cuba, o lo que es lo mismo que decir que le han serruchado el piso a la mitad del dinero que había en el presupuesto anterior del Presidente Demócrata Barack Obama, que para los cubanos “Trompistas “ de nuevo cuño era Obama el “negro malo de la película”.
Martes trece, ni te cases ni te embarques. Ni te creas que Trump va a hacer otra cosa como no sea lo que más convenga a sus intereses. El “Trumpismo” tiene sus cosas y esa es una de ellas.
Les habló para Replica de Radio-Miami su director Max Lesnik.











