
LOCURA
El mundo se ha vuelto loco o los seres humanos somos los que nos hemos vuelto locos. Las naciones que componen los países del globo terráqueo crean guerras entre sí. El Estado de Israel, no solo masacra a los palestinos y vuelve polvo a sus ciudades, sino que, ese mismo Estado, lo mismo bombardea a Siria, que al Líbano que a Irán y otros lugares, y no pasa nada y lo hace con las armas que el gobierno de EEUU le suministra. En Ucrania, los fascistas que tomaron el poder se cansaron de asesinar a rusos que habitaban el Dombas, hasta que Rusia salió en defensa de sus compatriotas que allí habitaban, y se inicio una guerra que existe hasta el día de hoy y sigue existiendo, porque tanto Europa como el gobierno americano le suministra armas sofisticadas para que puedan seguir en una guerra que todos sabemos que nunca podrá ganar y que sí puede llevar a la destrucción de la vida en nuestro planeta.
Desde agosto de este año, la flota de guerra norteamericana tiene rodeada a Venezuela, cosa que ha causado un pánico regional. Argumentando una ofensiva contra el narcotráfico, han asesinado a mansalva a decenas de personas que navegaban en pequeñas embarcaciones. Si de verdad la administración de Donald Trump quisiera acabar con los traficantes de drogas, tendría que empezar por combatirlos en las propias ciudades de este país. No hay ninguna justificación para lanzarle cohetes a pequeñas embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico sin tener ninguna prueba de que llevaban drogas a bordo. Y ahora, un país independiente declara que el espacio aéreo de otro país independiente está cerrado.
¿El mundo se ha arrebatado? ¿Cómo podrá ser posible que esto suceda? Hoy, lo mismo da una mentira que una verdad. Gobbel, el ministro de propaganda de Hitler decía que una mentira repetida una y otra vez se convertía en verdad.
Y vuelvo al Cambalache de Gardel:
«Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé…
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!)…










