
de la «La infernal Covid 19 que pudo más que los deseos de vivir del profesor Héctor Terry Molinert y los ingentes esfuerzo que hizo el colectivo de Hospital Naval por salvarle la vida».
El Dr Héctor Terry Molinert, fue combatiente fundador del Directorio Revolucionario 13 de marzo. En el año 1965 recibió el título de graduado universitario en las proximidades del Pico Turquino luego de cinco días de escalada junto a la compañía del líder histórico de la Revolución Fidel Castro, durante el trayecto, y luego la firma estampada del diploma por Fidel valieron la pena y el sacrificio del ascenso, donde se graduaron los primeros médicos formados por la Revolución, los llamados» médicos del Turquino’.
Héctor Terry Molinert fue fundador también, del sistema médico de la revolución cubana, trabajó en las especialidades de Higiene del trabajo e Higiene y Epidemiología , ocupó el cargo de Viceministro de Epidemiología del Ministerio de Salud Púbica de Cuba. Al morir era Miembro Titular y de Honor de las sociedades cubanas de Higiene y Epidemiología y de Salud Pública.
Dr. Terry no te decimos adiós, sino hasta siempre. ‘’Las palabras se quiebran y las voces se apagan para rendirte desde el silencio fecundo las reverencias’’ más profundas, y que llegue a tu linda familia en la Habana. ‘’Ante tu inconmensurable grandeza, inclinamos la frente para rendirte honores’’. Y jurar no olvidarte. Así termina la sentida nota desde el legendario terruño holguinero dirigida al compañero, al amigo que se nos va y se queda para siempre en el corazón del pueblo cubano.
Falleció el Doctor Héctor Terry Molinert, combatiente de la lucha clandestina
2021-10-02 11:30:19 / RRebelde
En la mañana de este sábado falleció a causa de complicaciones asociadas a la COVID-19 el doctor Héctor José Terry Molinert. Nació en La Habana el 18 de marzo de 1937. Se incorporó al Directorio Revolucionario en el año 1956 y participó en diferentes actividades, sufriendo prisión en tres ocasiones. Después de la huelga general del 9 de abril de 1958 decide salir del país.
El triunfo de la Revolución lo sorprende en México y regresó de inmediato a Cuba. Asumió diversas tareas hasta su ingreso a la Universidad de la Habana en la carrera de Medicina, graduándose en el Pico Turquino con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en el año 1965.
Participó en las acciones de Playa Girón como integrante de una brigada de sanitarios. Desempeñó varias responsabilidades en provincias y durante 12 años fue Viceministro del MINSAP para el área de Higiene y Epidemiología.
Al pasar a la jubilación realizó un meritorio trabajo en la atención a los combatientes del municipio Plaza de la Revolución y la provincia. Era miembro de la Dirección provincial de La Habana y de la Dirección Nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
Fue fundador del Partido Comunista de Cuba y delegado a sus tres primeros congresos. En atención a su meritoria hoja de servicios recibió numerosas condecoraciones y reconocimientos.
Por voluntad propia su cadáver será cremado y sus cenizas se velarán en ceremonia familiar.
Tuve la satisfacción de contactar desde EEUU con el Dr Héctor Terry Molinert a principios del pasado año, esta entrevista la republico en ocasión de la infausta noticia.

Esta entrevista la iniciamos antes de pasar a LA HABANA CUBA apelando a la siguiente opinión de Arthur Caplan, director de Ética Médica de la Universidad de Nueva York.
«Los estadounidenses y, a veces, el resto del mundo, están escandalizados de descubrir que gente muy adinerada puede usar sus recursos para conseguir ventajas cuando tienen una necesidad médica, incluido en una plaga, pero eso siempre ha sido así. Es algo que los estadounidenses parecen tolerar»,
«Estados Unidos nunca ha reconocido el derecho a la sanidad. Muchos estadounidenses obtienen su cobertura sanitaria a través del trabajo, lo que significa que éticamente tienen que ganársela. Y si dejan de trabajar, la pierden». El sistema sanitario estadounidense funciona mayoritariamente a base de seguros privados, pero millones de personas no disponen de uno o tienen coberturas insuficientes. «Cuando no tienes un sistema del que todo el mundo forma parte, entonces existe un menor sentido ético de responsabilidad comunitaria», reflexiona el experto.
EL AUDIO EN FORMATO DE VIDEO CON LA ENTREVISTA AL DR TERRY DESDE LA HABANA
Carta al Dr. Anthony Fauci remitida por un médico cubano
Dr. Héctor Terry MolinertMédico cubanoCARTA ABIERTADr. Anthony Fauci
Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas
Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos de América
Asesor del presidente de los Estados Unidos de América para el enfrentamiento a la pandemia de la Covid-19Estimado Dr.Es muy posible que le parezca extraño el recibir esta carta abierta. Dudo mucho que pueda acordarse de mí, pero nos encontramos en Río de Janeiro, Brasil, en diciembre de 1988 y fuimos presentados a través de los doctores Jonathan Mann, director en aquel entonces del Programa Mundial de Lucha Contra el VIH-SIDA, y el Dr. Yamil Kourí, coordinador de investigaciones para Latinoamérica y el Caribe del Instituto Internacional de la Universidad de Harvard.Usted, como yo, asistimos a la II Teleconferencia Panamericana sobre el SIDA en calidad de ponentes y conferencistas. Le adjunto algunas fotocopias de documentos en que aparecen nuestros nombres.Posteriormente nos reencontramos en julio de 1992 en la ciudad de Amsterdam, Holanda, en la VIII Conferencia Internacional sobre el SIDA, donde cada uno, dentro de su especialidad, participó en la comisión de organización científica.Han transcurrido veintisiete años desde aquella última ocasión en que compartimos con otros colegas sobre las estrategias de lucha para el enfrentamiento a la pandemia del VIH-SIDA. No me causó sorpresa, aunque no lo esperaba, verlo junto al presidente de su país y oyendo sus criterios científicos sobre toda la problemática del coronavirus y la Covid-19.He podido ver y oír en las conferencias de prensa desde la Casa Blanca las desafortunadas opiniones, exclamaciones y exabruptos que reflejan la insania mental del presidente de los Estados Unidos de América, Sr. Donald Trump, y no concibo cómo un científico como usted, con el prestigio de que goza en su país y en la esfera internacional pueda convivir y coexistir con los criterios que emite a cada rato tal personaje, que representa a la nación más poderosa del mundo.Dr. Fauci, en estos últimos días hemos estado al tanto del plan de levantamiento de cuarentena en su país con el fin de dinamizar los estragos económicos y financieros que va dejando la pandemia.En el día de hoy pude leer sus declaraciones de ayer, 30 de abril, a la cadena televisiva NBC, con relación a los riesgos de rebrote de contagio y de casos clínicos si no se actúa con mucho cuidado y responsabilidad.En verdad, no creo que esto último vaya a ocurrir, conociendo la filosofía de la ganancia y el enriquecimiento por encima de toda consideración, desdichada práctica del sistema económico imperante en los Estados Unidos de América. Subjetivamente, considero que está fomentándose por el Gobierno de su país el criterio de apostar al agotamiento de susceptibles y, por supuesto, estos serán en su mayoría los más pobres y desposeídos que no tienen posibilidades ni de un seguro médico, ni del sistema Medicare. Esto hay que denunciarlo con mucha fuerza y no solo “con criterio epidemiológico”.Dr. Fauci, tengo de usted la mejor de las opiniones y siento un profundo respeto por su persona debido a su historial científico en beneficio de la salud del pueblo norteamericano y de otros países.
No permita que merme su prestigio. Estoy seguro que lo que hace alberga los más nobles sentimientos, pero el ambiente político y financiero comercial que lo rodea constituye una gran barrera para que se impongan las consideraciones técnicas para proteger la salud.
Un gobierno como el actual de los Estados Unidos de América, que no escuchó las llamadas de alerta de la Organización Mundial de la Salud y de sus propias instituciones de alto nivel científico, y que pese a la pandemia, persiste en ahogar mediante bloqueos, negación de permisos para obtener insumos médicos de primera necesidad a países como el nuestro, Venezuela, Irán, Nicaragua y otros, no puede ser confiable para la apertura que pretende. Lo que ocurra en su país, por supuesto que seguirá teniendo una repercusión mundial que afectará de seguro al resto de la Humanidad.
Dr. Fauci, confío en su sabiduría y honor científico para evitar una debacle mayor que la que estamos viviendo.
Agradezco su atención.
Fraternalmente,
Dr. Héctor Terry Molinert
Médico cubano
Miembro Titular y de Honor de las sociedades cubanas de Higiene y Epidemiología y de Salud Pública
La Habana, Cuba, 1 de mayo de 2020.











2 respuestas
Hoy nos abandono, uno de los grandes pilares de la medicina en Cuba. Profesional de vasto conocimiento de su especialidad, de inquebrantable principios y valor, nos deja el legado de decir la verdad aun cuando esta no sea popular.
Tuve el honor de coincidir con su estancia en Oriente en los años, donde tuve la oportunidad de aprender de su incansable estilo de trabajo.
Desde mi responsabilidad en diagnosticos veterinarios, tuve la suerte de poder contar siempre con su incondicional apoyo y colaboracion para erradicar cuantos brotes surgieron en aquella etapa inolvidable de nuestras vidas.
Descanse en Paz profe!
El Dr. Héctor Terry Molinert y yo, nos conocimos y fuimos amigos.
Nos dejamos de ver y perdimos el contacto, porque tomamos caminos y rumbos diferentes. Siento mucho su fallecimiento.
Le doy mis sentidas condolencias a sus seres queridos, compañeros cercanos y amigos.
Se le va a extrañar.
Hizo el bien es su paso por la vida.
Que en paz descanse.