José Manuel Palli habla de la «Ola Azul» de los demócratas y el tema Cuba a través de un artículo de su autoria y una entrevista para Radiomiamitoday.com

Con respecto a la política de los EE.UU hacia Cuba, sin embargo (es decir, “con embargo”) nada ha cambiado. Las razones son obvias y las he mencionado MUCHAS veces, y ni vale la pena volver a enumerarlas.
Siempre supuse que para los republicanos seria mucho mas fácil dejar a un lado la política de hostilidad hacia Cuba que para los demócratas, simplemente porque los republicanos siempre han tenido mas cohesion y coherencia interna como partido que los demócratas.
Pero ya ni eso parece ser cierto…, ademas de que el partido republicano parece haber quedado en ruinas. Y el demócrata sigue tan desperdigado en facciones como siempre. La política de los EE.UU. hacia Cuba siempre ha sido bipartidista, y absurda, y lo seguirá siendo…
Por ejemplo, Sally Wasserman Shultz lleva ya mas de veinte años en el Congreso. Cuando presentó su candidatura por primera vez en el 2004, muchos de mis amigos demócratas que la apoyaban y compartían mi rechazo a las leyes restrictivas que pretendían aislar a Cuba veían en ella a una potencial aliada. Desde entonces, “si te he visto no me acuerdo”. No tengo nada contra Sally, y supongo que debe estar haciendo un buen trabajo para sus “constituents”, cuando la han re-elegido tantas veces (por enésima vez hace tres días). Aun así, lo cierto es que Sally y su partido demócrata no van a invertir su capital politico en Cuba…
Pero quiero aprovechar estas lineas para dejar en claro algo que en mas de una conversación con ustedes, los seguidores de Radio Miami Today, se me ha quedado en el tintero.
Es insensato insistir con que la política de los EE.UU. hacia Cuba es un “genocidio”… y es insensato por una sencilla razón: NO ES VERDAD.
El GENOCIDIO es un delito de derecho internacional, tipificado después de la II Guerra Mundial -a raíz del holocausto judio y la matanza de armenios en manos de los turcos- a través del cual se persigue y castiga a quienes, INTENCIONALMENTE, procuran la destrucción sistemática, total o parcial, de un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
No hay evidencia alguna, ni en el decreto (executive order) del presidente Kennedy en 1962 que estableció el embargo contra Cuba, ni en las decisiones y / o leyes de sucesivos gobiernos de los EE.UU. de esa intención de destruir al pueblo (o grupo nacional) cubano.
Es mas, es incoherente esgrimir el memorándum de Mallory de 1960 -todavía mas antiguo que el embargo- como prueba de esa supuesta intención genocida, pues todo lo que hace Mallory es abogar por convertir a Cuba en una plaza sitiada para que quienes viven en la isla se subleven contra sus gobernantes.
El recurso de la plaza sitiada ha sido utilizado recurrentemente a lo largo y ancho de la historia de la humanidad. Es el mismo recurso que utilizan Trump y Marco Rubio contra Cuba en la actualidad, pero eso NO LOS CONVIERTE EN GENOCIDAS.
En mi opinión, casi todas las medidas que los EE.UU. ha tomado contra Cuba durante las ultimas casi siete décadas son un mamarracho jurídico, contrarias a un derecho internacional que aquí se desprecia, y ni se conoce ni se estudia (si usted sabe de algún otro país donde uno puede ser abogado sin haber estudiado el derecho internacional, le ruego que me lo diga…). La derogación de esas medidas es cada vez mas urgente! Pero eso NO LAS CONVIERTE EN GENOCIDIO.
Para que quede bien claro -mas claro que en la bossa nova de Tom Jobim y Vinicius de Moraes- la insensatez de la politica de los EE.UU. hacia Cuba no justifica la insensatez de llamarla «politica genocida»…