Cuba es Amor, Aquí con Elena desde Miami…

Un nuevo encuentro con Elena Freyrepresidenta de la Fundación por la Normalización de Relaciones entre Cuba-EE.UU  que trasmitimos a través de Tesoro, RadioMiamiTV, Hermes Martiano, y CubaInformación desde Estados Unidos.
Aqui con Elena, desde Miami, conversando sobre temas de actualidad que atañen a las relaciones Cuba, EEUU y los últimos acontecimientos: el silencio del gobierno de Trump ante el ataque terrorista a la embajada de Cuba en washinton y sobre la decisión del Departamento de Estado de los EE.UU. incluyó a Cuba en la lista negra de países que no colaboran con la lucha antiterrorista.

La mayor de las Antillas no estaba en esta lista, en la que figuran Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela, desde 2015, cuando fue sacada por la administración Obama, luego de haber sido incluida durante 33 años.

Según el texto, concretamente, EE.UU. certifica a estos países bajo la Sección 40A de la Ley de Control de Exportación de Armas como «no cooperantes completamente» con los esfuerzos antiterroristas de Washington; y, con base en esa normativa, se prohíbe la venta o licencia para la exportación de artículos y servicios de defensa a estos Estados.

  • Elena Freyrepresidenta de la Fundación por la Normalización de Relaciones entre Cuba-EE.UU 

La confirmación del odio contra Cuba

TOMADO DE CUBASI

Además de intentar esconder su historial de terrorismo de Estado contra Cuba y permitir la impunidad de que gozan grupos anticubanos violentos en su territorio, la reciente decisión del Departamento de Estado norteamericano de incluir a Cuba en su lista de países que no colaboran con la lucha contra el terrorismo, junto a otras naciones como Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela, solo reafirma la denuncia realizada por el canciller cubano el pasado martes en conferencia de prensa.

Al referirse al ataque perpretado contra la embajada cubana en Washington el diplomatico cubano aseguró: «Se trata de un acto terrorista, un acto cometido contra nuestra sede diplomática en Washington, pero que no puede verse separado, sino como un resultado directo de la política y del discurso agresivo del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, del discurso de odio y de la permanente instigación a la violencia de políticos estadounidenses y grupos extremistas anticubanos que han hecho de este tipo de ataques su medio de vida».

Pretender convertir a la víctima en victimario al incluirla en dicha espuria lista es otro ejemplo de ese discurso de odio que la actual administración de Estados Unidos no ha dejado de ejercer desde su llegada al poder contra Cuba.

Después de tal cínica acción, no está demás preguntarse si la estrategia de utilizar la mentira como punta de lanza para justificar sus ataques contra Cuba – no olvidar los infundios sobre los supuestos ataques sónicos y la campaña de desprestigio contra los médicos cubanos- que el gobierno de Estados Unidos tiene como habitual práctica, no descarta la posibilidad de perpetrar nuevos ataques terroristas contra la Isla

 

 

Tal como conversamos con Elena, en el video les dejo con este material que retrata los valores y el humanismo que caracterizan a Cuba, supongo que el señor Donal Trump, desconoce estas virtudes de la nación que acaba de poner en la «famosa lista».

Cuba le salvo la vida a Ronald Reagan

No hay dudas, la seguridad cubana salvó la vida en 1984 al ex presidente norteamericano Ronald Reagan, cuando alertó a los servicios secretos de Estados Unidos de la preparación de un atentado al gobernante por extremistas de Carolina del Norte, tres años después de ser herido de bala.

Fidel Castro, hace algunos años contó en una de sus reflexiones como un diplomático cubano en la ONU informó al entonces jefe de seguridad de la misión estadounidense que un grupo de extrema derecha planeaba asesinar a Ronald Reagan durante un viaje a Carolina del Norte.

“Una información entregada muy confidencialmente en el verano de 1984 a un oficial responsable de la seguridad de los representantes cubanos en ONU alertaba sobre un plan de atentado contra el presidente Ronald Reagan, por parte de un grupo de extrema derecha en Carolina del Norte. Al conocerla, decidimos informar de inmediato a las autoridades norteamericanas. Nuestro oficial sugirió entregarla a través de Robert C. Muller, jefe de seguridad de la misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, con el cual se tenía CONTINUE LEYENDO AQUI

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