Cuba contribuyó a la independencia de Estados Unidos

Cuba y la independencia de *Estados Unidos: una verdad que incomoda
Hay verdades históricas que no se niegan porque sean falsas, sino porque resultan incómodas. Una de ellas es esta: Cuba participó de manera directa, concreta y decisiva en la independencia de Estados Unidos. No como espectadora, no como nota al pie, sino como actor real de una gesta fundacional.
Esta verdad no es retórica ni ideológica. Está documentada. Y, sin embargo, ha sido sistemáticamente silenciada.
Durante la Guerra de Independencia de las Trece Colonias, La Habana fue uno de los principales centros logísticos y financieros del esfuerzo bélico contra el Imperio británico. Desde allí salieron armas, pólvora, alimentos, medicinas, uniformes y, sobre todo, dinero. Mucho dinero. El suficiente para sostener un ejército que, en varios momentos, estuvo al borde del colapso.
Pero hay un hecho que desnuda con claridad el compromiso cubano y que la historia oficial rara vez menciona: las mujeres de La Habana.
En 1781, mujeres criollas y españolas organizaron una colecta pública para apoyar a las tropas de George Washington. No fue un gesto simbólico ni una acción caritativa. Fue una inyección financiera decisiva, superior al millón de pesos, enviada para pagar soldados y asegurar la campaña final. Washington lo agradeció expresamente. Sabía que sin ese apoyo, la historia podía haber sido otra.
A esto se suma la participación directa de milicias organizadas en Cuba, integradas en las campañas de Bernardo de Gálvez. Desde La Habana se apoyaron las operaciones que culminaron en Baton Rouge, Mobile y, sobre todo, Pensacola. Esa victoria expulsó a los británicos del Golfo de México e impidió que atacaran a las colonias rebeldes por el sur. Fue una jugada estratégica de primer orden.
Bernardo de Gálvez —cuyo retrato hoy, cuelga en una de las paredes del Capitolio de Estados Unidos— no habría podido actuar sin el respaldo humano y material proveniente de Cuba. Cuando avanzó bajo fuego enemigo pronunciando su célebre “Yo solo”, detrás de ese gesto había barcos, soldados, recursos y decisiones tomadas en La Habana.
Entonces, la pregunta es inevitable:
¿Por qué esta historia no se cuenta?
Porque reconocerla obliga a desmontar el mito de una independencia puramente anglosajona. Obliga a aceptar que Estados Unidos nació también del esfuerzo de españoles, caribeños, cubanos, mujeres, hombres y pueblos que no encajan en el relato simplificado del poder.
Aceptar esta verdad no disminuye a Estados Unidos. Al contrario: lo engrandece, porque lo coloca en su verdadera dimensión histórica: la de una nación que nació de una alianza internacional contra un imperio, no de un aislamiento heroico.
Hoy, cuando las relaciones entre Cuba y Estados Unidos siguen atrapadas en prejuicios, sanciones, absurdos bloqueos, hasta amenazas de invasión y desconfianzas heredadas, recordar este origen compartido, no es un ejercicio académico. Es un acto de memoria moral.
Los pueblos cubano y estadounidense estuvieron unidos en el momento fundacional de la libertad norteamericana. Negarlo no cambia la historia; reconocerlo puede ayudar a humanizar el presente.
Porque la verdad —aunque incomode— siempre termina siendo el único sitio desde donde es posible construir puentes y la gratitud a estrechar las manos de ambas naciones. George Washington y José Martí si vivieran hoy lo hicieran a nombre del pueblo norteamericano y del pueblo cubano.

*Bibliografía
Thomas Chávez
Spain and the Independence of the United States: An Intrinsic Gift
University of New Mexico Press, 2002.
👉 Obra clave que documenta el papel de España y Cuba, incluyendo La Habana como centro financiero y logístico.
Hugh Thomas
La Habana: A Cultural and Political History
HarperCollins, 2001.
👉 Detalla la importancia estratégica de La Habana en el siglo XVIII y su rol durante la guerra de independencia.
Samuel Flagg Bemis
The Diplomacy of the American Revolution
Indiana University Press, 1957.
👉 Clásico de la historiografía estadounidense que reconoce el apoyo español-caribeño.
José Luciano Franco
La contribución de Cuba a la independencia de los Estados Unidos
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.
👉 Referencia cubana fundamental sobre el aporte económico, militar y humano.
Fuentes documentales y archivos
Archivo General de Indias (Sevilla, España)
👉 Correspondencia oficial entre La Habana, Madrid y los líderes revolucionarios norteamericanos.
Library of Congress (Washington, D.C.)
👉 Cartas de George Washington y documentos del Congreso Continental que reconocen la ayuda española.
National Park Service – Yorktown Campaign
👉 Documentación sobre el papel de Bernardo de Gálvez y las operaciones financiadas desde Cuba.
Figuras históricas clave
Bernardo de Gálvez
Gobernador de Luisiana española y aliado decisivo de las Trece Colonias.
👉 Reconocido oficialmente por el Congreso de EE.UU. como Héroe de la Independencia (2014).
Mujeres habaneras (1781)
👉 Recaudación de fondos en La Habana para financiar la campaña de Yorktown, hecho documentado en archivos coloniales y estudios contemporáneos.
Publicaciones y divulgación histórica
Smithsonian Institution
Artículos sobre la participación española y caribeña en la independencia estadounidense.
Mount Vernon – George Washington’s Estate
👉 Investigaciones y textos sobre los aliados internacionales de Washington.
Nota editorial
“La historia oficial de Estados Unidos ha tendido a minimizar el papel decisivo de Cuba y del Caribe hispano. Sin embargo, documentos históricos, archivos oficiales y reconocimientos del propio Congreso estadounidense confirman que sin el apoyo logístico, financiero y militar proveniente de La Habana, la independencia de las Trece Colonias habría sido mucho más difícil, si no imposible.”

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