Cuba advierte sobre una posible acción militar y reafirma disposición al diálogo con Estados Unidos.
Redacción Radio Miami Today
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, aseguró que La Habana toma con seriedad las reiteradas referencias a una posible acción militar de Estados Unidos contra la isla, al tiempo que confirmó que ambos gobiernos mantienen canales diplomáticos y contactos puntuales, aunque sin avances significativos hasta el momento.
En entrevista con MILENIO, el diplomático cubano afirmó que sería “ingenuo” e “irresponsable” ignorar las referencias a una eventual acción militar y advirtió sobre las consecuencias que un escenario de esa naturaleza podría tener más allá de las fronteras cubanas.
Según Fernández de Cossío, una agresión pondría en peligro no solamente “la paz en Cuba”, sino también “la paz en la región”.
Hay comunicación, pero no avances
Uno de los elementos más importantes de sus declaraciones es la confirmación de que Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas formales y canales de comunicación abiertos.
Fernández de Cossío señaló que existen contactos puntuales entre altos funcionarios de ambos países. Sin embargo, sostuvo que esas comunicaciones no han producido avances y relacionó ese estancamiento con la continuidad de nuevas medidas estadounidenses contra Cuba.
A juicio del viceministro, esas políticas no afectan exclusivamente al Gobierno cubano, sino que terminan penalizando al conjunto de la población de la isla.
Soberanía y asuntos internos
El diplomático reiteró una posición histórica de La Habana: Cuba se considera un Estado soberano y no está dispuesta a negociar con Estados Unidos ni con ningún otro gobierno extranjero las decisiones correspondientes a su sistema político interno.
Fernández de Cossío argumentó que Cuba tampoco pretende decidir sobre los asuntos internos estadounidenses y reclamó reciprocidad bajo el principio de no intervención.
Ese punto marca una distinción importante dentro de sus declaraciones: La Habana rechaza discutir su orden político interno, pero no cierra la puerta a negociar asuntos estrictamente bilaterales.
Una puerta que permanece abierta
Fernández de Cossío reconoció que existen temas en los que Washington y La Habana tienen diferencias profundas, pero también otros en los que comparten intereses y responsabilidades.
Sobre esos asuntos, aseguró que Cuba está dispuesta a conversar “con seriedad” y “con responsabilidad”, particularmente cuando se trata de problemas cuyo alcance trasciende las fronteras nacionales y requiere algún grado de cooperación regional.
Las declaraciones de Cossío y la pistura del gobierno norteamericano vuelven a colocar sobre la mesa una lamentable contradicción que ha acompañado durante décadas las relaciones entre Cuba y Estados Unidos: dos países geográficamente cercanos, con profundas diferencias políticas, que mantienen comunicación diplomática pero continúan lejos de alcanzar una normalización de sus relaciones por la obstinación desde el norte de no reconocer que Cuba es un país libre y siberano.
En un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones militares, el desafío vuelve a ser el mismo: determinar si las diferencias se administrarán mediante la presión y la confrontación o mediante los instrumentos tradicionales de la diplomacia.
Porque mantener abiertos los canales de comunicación no significa que exista entendimiento, pero constituye una condición indispensable para que algún día pueda existir. Lo cierto es que durante más de seis décadas Cuba sufre el peor bloqueo de una potencia extranjera. Lo que si esta claro #CubaNoEsUnaAmenaza
Cuba advierte de una posible agresión militar de EE.UU
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