En una “carrera”

se puede perder el juicio.

En una “carrera” se puede perder el juicio. Para nadie es ni secreto ni sorpresa que para el logro de cambios de viejas estructuras tanto económicas como políticas y toda la generación que abarcan en toda sociedad, se hace necesario una Revolución para lograr ese objetivo sin tener que pasar por largos procesos que siempre se contaminan y afectan los resultados finales usando otros métodos. Quienes se afectan al final son los habitantes de esa nación.

En el caso cubano, la Revolución comenzada en 1959, producto del triunfo de una insurrección armada, pudo con su apoyo de todos los nacionales, establecer nuevas reglas del juego social y a través de los años se disfrutan de algunos de esos que son y serán eternos como conquistas populares. La educación totalmente gratuita hasta sus finales universitarios y la atención a salud del pueblo en iguales condiciones para todos, son las más importantes obtenidas bajo grandes esfuerzos y la inversión de extraordinarios recursos, casi imposible de asumir en otras sociedades.

En Cuba se han graduado gratuitamemnte y laboran en sus profesiones , decenas de miles de hombre y mujeras, inclusive prestando servicios solidarios en todo el planeta. Es por ello que cuando se hablan de entronizar nuevas normativas para los cambios que el mundo exige, y Cuba no escapa de ello, los cubanos buscan soluciones alternas a las emprendidas y mantenidas durante más de medio siglo. Lo que se considera la actualización de socialismo en la isla, es lo que habría que emprender, y ya se ha comenzado a desarrollar pero sin tocar o dañar los principales logros , que pese a todo obstáculo, van a mantenerse intocables por su naturaleza y exigencias de ese mismo pueblo que se encuentra también inmerso en esos nuevos rumbos fundamentalmente económicos que se emprenden.

La pasada semana ha salido un noticia en este gueto cubanomiamense, que una entidad, educativa de alto nivel, manejada por el gobierno, la F.I.U. (Universidad Internacional de Florida) con sede en Miami, lleva estudiando desde hace un par de años, la posibilidad de entrar como parte del sistema de educación integral en Cuba, al calor de los nuevos rumbos que se vislumbran. Ahora recientemente se ha llevado a cabo una reunión de “hombres de negocios”, óiganlo bien “negocios”, en toda su acepción – “todo lo que es objeto de una acción lucrativa” – en Miami Beach, y allí se planteó las aspiraciones de entrar en este, repito, “negocio de la Educación superior” que como concepto en esta nación – Estados Unidos – de oferta u demanda es uno de los más favorecidos para los grandes intereses lucrativos capitalistas. Cuando nos enteramos que esta institución educacional, que se supone que brinde aquí servicios públicos por pertenecer al Estado – y no es ni remotamente así – y por ende debieran ser gratuitos como lo es la enseñanza previa desde el pre- escolar hasta el último año del grado 12, pretende inmiscuirse en el sistema totalmente subsidiado como parte de la educación de ese nivel en Cuba.

Es cierto que el F.I.U. es una institución “pública” pero que “cobra” aunque quizá lo hace relativamente con menores precios que otras homólogas, sus matriculas y enceres escolares, salvo aisladas excepciones como las reducidas tradicionales “becas” que se brindan en todo sistema a los mejores estudiantes. Actualmente en esta institución cualquier carrera cuenta decenas de miles de dólares. Para mí en particular, este intento de hacer “negocios” con la intocable educación del pueblo cubano, parece ante la vista de muchos, como una falta de respeto a la inteligencia humana. La educación en Cuba no tiene precio, ni se vende, ni se compra, ni se negocia. Es una conquista sagrada señores del F.I.U. y ustedes lo saben muy bien. Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.