
Es necesario anotar que con acusaciones falsas de ese tipo- como las famosas armas químicas de Sadam Hussein que nunca existieron- ese fue el gran pretexto utilizado por Washington para iniciar la invasión militar norteamericana a Irak bajo el mismo gobierno del entonces Presidente Bush, una mancha indeleble que constituye una de las más bochornosas acciones de la política exterior de Estados Unidos. Un hecho que además de un horrible crimen fue también una soberana estupidez.
Pues no eran pocos los que por entonces pensaban- entre ellos el líder cubano Fidel Castro- que detrás de la patraña de Mr. Bolton sobre las falsas armas químicas cubanas, se escondía un plan siniestro de acción militar por parte del Pentágono para invadir la isla bajo el socorrido pretexto de que Cuba, por su cercanía a Estados Unidos y teniendo en su poder armas tan mortíferas de exterminio masivo- prohibidas por las Naciones Unidas- constituía supuestamente una seria amenaza para la seguridad nacional del poderoso imperio del norte.
Por suerte para los cubanos, estaba entonces de visita amistosa en Cuba el ex presidente norteamericano Jimmy Carter a quien el propio Fidel invitó a visitar el complejo científico cubano donde según el tal Mr. Bolton no se elaboraban productos médicos sino armas químicas de destrucción masiva.
La patraña de las supuestas armas químicas cubanas quedó entonces al descubierto y Mr. Bolton se quedó colgado de la brocha cuando entre Fidel y Jimmy Carter le quitaron la escalera.
Ahora tenemos de nuevo en la Casa Blanca a Mr. Bolton sacado de la nevera por Mr. Trump. Para Cuba este dinosaurio de la extrema derecha norteamericana es un verdadero peligro, pero también lo es para el resto del mundo porque Mr. Bolton, un confeso extremista de derecha es de los que gusta disparar primero y preguntar después.
En esa andamos. De nuevo en el escenario el hombre del bigotón.
Les habló para Replica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










