
Una investigación de The Guardian documenta movimientos de inversionistas, empresarios y firmas de lobby alrededor de la minería, la energía y otros sectores cubanos, mientras Washington mantiene una política de fuerte presión económica sobre la isla.
MIAMI.— Mientras las sanciones de Estados Unidos incrementan la presión sobre la economía cubana y compañías extranjeras reconsideran su presencia en la isla, inversionistas, empresarios y firmas de lobby estadounidenses comienzan a posicionarse ante las oportunidades que podrían abrirse en distintos escenarios futuros para Cuba.
Ese es el eje de una extensa investigación publicada este 17 de septiembre de 2026 por The Guardian, firmada por los periodistas Lee Schlenker y Ed Augustin.
El trabajo coloca sobre la mesa una aparente paradoja que merece atención periodística: al mismo tiempo que Washington restringe determinadas relaciones económicas con Cuba, existen operaciones autorizadas y actores estadounidenses interesados en sectores estratégicos de la economía de la isla.
La investigación menciona minería, petróleo, transporte marítimo, hoteles, alimentos, reclamaciones de propiedades y posibles inversiones. También documenta actividades de firmas de lobby y organizaciones que estudian escenarios económicos vinculados a una eventual transformación política cubana.
No todas las afirmaciones tienen el mismo nivel probatorio. Algunas se apoyan en registros públicos y documentos oficiales; otras proceden de fuentes anónimas consultadas por The Guardian. Esa diferencia resulta esencial para interpretar correctamente la investigación.
El dato que merece una mirada especial
Uno de los elementos más llamativos es el combustible.
The Guardian afirma, citando datos sobre exportaciones autorizadas por el Departamento del Tesoro, que las ventas de combustible desde Florida y Texas destinadas al sector privado cubano, prácticamente inexistentes el año anterior, superan los 160 millones de dólares en lo transcurrido de 2026.
Ese dato no significa que exista libre comercio petrolero entre ambos países. Sí apunta, según las fuentes citadas por el periódico, a la existencia de canales específicamente autorizados para determinadas operaciones y destinatarios, mientras otras fuentes tradicionales de suministro cubano han sido restringidas.
Y ahí surge una pregunta periodística inevitable:
Si existen mecanismos legales para determinadas operaciones comerciales entre Estados Unidos y Cuba, ¿qué alcance podrían tener esos mecanismos en el futuro y quiénes estarían autorizados a participar?
La respuesta no puede adelantarse. Pero los movimientos empresariales descritos por The Guardian muestran que algunos actores ya están estudiando ese escenario.
Un cierre más fuerte
Durante más de seis décadas, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han sido explicadas fundamentalmente desde la política, la ideología, la seguridad nacional y el conflicto histórico.
La investigación publicada por The Guardian introduce otra dimensión: los intereses económicos que rodean ese conflicto.
Hay empresas que se retiran. Hay sanciones que dificultan operaciones. Hay compañías estadounidenses que exploran posibilidades. Hay firmas de lobby trabajando sobre Cuba. Existen reclamaciones de propiedades que permanecen abiertas desde hace décadas. Y existen empresarios que contemplan qué ocurriría económicamente ante diferentes escenarios políticos en la isla.
Nada de eso demuestra que el futuro de Cuba esté decidido ni que los negocios mencionados finalmente se materialicen.
Pero sí obliga a observar la relación Cuba–Estados Unidos desde otra perspectiva.
Porque mientras continúa el enfrentamiento político y diplomático, también se está hablando de petróleo, níquel, cobalto, oro, hoteles, transporte, alimentos, propiedades e inversiones.
La política ocupa los titulares.
Pero alrededor de Cuba también se están moviendo intereses económicos.
Y quizá la pregunta que queda después de leer la investigación de The Guardian no sea solamente qué ocurrirá políticamente con Cuba.
Es también:
¿Quién hará negocios con Cuba, bajo qué reglas y en beneficio de quién?
Fuente principal: The Guardian, Lee Schlenker y Ed Augustin, 17 de septiembre de 2026. Radio Miami Today distingue entre los documentos y registros públicos citados por la investigación y las afirmaciones atribuidas por el periódico a fuentes anónimas.
Carlos Rafael Diéguez
Radio Miami Today
Edición asistida por IA