
*El resultado de la elección presidencial de los Estados Unidos está cantado, pero el perdedor no lo quiere aceptar.
Trump comenzó su presidencia en el 2016 con la mentira de que su contrincante, Hillary Clinton, quien perdió la elección había recibido “millones” de votos fraudulentos. Ahora termina su presidencia en el 2020 con la mentira de que Joe Biden le quiere robar la elección con la ayuda de millones de supuestos votos fraudulentos. Sin evidencia alguna, Trump ahora está a punto de comenzar una batalla legal que, según los expertos, no tiene ni la más mínima posibilidad de ganar.
Estoy optimista de que el gobierno de Biden regresará a la posición obamista del 2016, pero temo que quizás lo haga paulatinamente. No creo que Biden es tan audaz como Obama. Es más cauteloso, y es más fácil políticamente imponer sanciones que quitarlas. El equipo que escogió para asesorarlo en relaciones exteriores hacia América Latina no es un equipo creativo ni audaz. Mark Feierstein, Dan Restrepo, Juan Sebastián González, y Dan Erikson. Un cuarteto que se destaca más por no querer crear oleaje en Washington que por rectificar la política neoliberal desgastada. Pero, por lo menos, ninguno de ellos es como Michael G. Kozak, quien ahora es el Subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental y uno de los arquitectos históricos de la política de odio y castigo contra Cuba. Bye-bye Trump es también bye-bye a su elenco, y eso incluye a Kozak y a Mike Pompeo, el Secretario de Estado.
Para empezar a desmantelar lo que Trump desmanteló de la política obamista sobre Cuba, Biden puede escoger entre muchos renglones. Por ejemplo, permitir el regreso de los diplomáticos a las respectivas embajadas, levantar el veto a las remesas, flexibilizar nuevamente las categorías de viaje para los estadounidenses que iban a Cuba, quitar a Cuba nuevamente de la lista de los países que no colaboran en la lucha en contra del terrorismo, eliminar la ridícula prohibición de que los estadounidenses y cubanoestadounienses no pueden hospedarse en los hoteles y restaurantes que son parte de GAESA, cancelar la aplicación del Título 3 de la Helms Burton (algo de puede hacer con un plumazo), cancelar la política asquerosa que trata de que los médicos cubanos deserten de sus misiones humanitarias y dejar de presionar a los demás países a que no usen a los médicos cubanos. En vez de entorpecer a los médicos cubanos, Biden debería reclutarlos para que ayuden a combatir la pandemia del coronavirus en los Estados Unidos que nos está matando. Quizás también colaborar con Cuba y otro países para el desarrollo de una vacuna para combatir el virus. Vea también una entrevista que le hicieron los colegas de RADIO HABANA CUBA a nuestro invitado-
*Agradecemos parte del texto escrito a los colegas de RADIO HABANA CUBA











Un comentario
En multiples ocasiones cuando leo un articulo que me interesa se presenta un anuncio que me impide leer un parrafo, como regla grande, e interumpe la logica del analisis y/o proporciona datos a los que no puedo acceder.Yo no cuestiono que se expongan anuncios, pero que no obstruyan la lectura de partes de los trabajos que se expongan, eso pienso que es inadmisible.