El acto culminante de Trump fue masivo y estruendoso. La enorme arena se llenó a capacidad (20,000+ personas), muchos estaban afuera apoyando a Trump o en cambio protestando contra el fascismo. Para la extrema derecha, sin dudas, un gran show publicitario. Foto Reuters
El expresidente y candidato republicano Donald Trump fue el anfitrión de un gran mitin en el icónico Madison Square Garden (en los sucesivo Garden) de la Gran Manzana, al lado mismo del descomunal Empire State y la Estación Penn de trenes. El evento fue programado para el 27 de octubre, nueve días antes de las elecciones, y fue el espectáculo más amenazador de Trump desde su intento de golpe de estado del 6 de enero de 2021 hasta ahora, una máxima expresión de ego y el clímax de su retórica fascista (muchas veces, directamente hitleriana), con lo que intentó dar el golpe decisivo para su intento de regresar a la Casa Blanca.
El más grande espectáculo publicitario para finalizar su “cruzada por la presidencia” al máximo nivel, a pesar de que New York no es un estado decisivo (va a ser fácilmente ganado por el partido demócrata), pero tiene un elevado valor simbólico y como veremos, personal. Para Trump, el Garden y Nueva York son como la Abadía de Westminster y Londres para los monarcas británicos, ninguna coronación legitima puede ocurrir en otro lugar u otra ciudad.
Para la “apoteosis” de toda su campaña de “envenenamiento de la sangre”, de los “inmigrantes criminales” y ninguna mención de la NRA y la venta de armas de fuego, D. Trump efectuó un acto de gran extravagancia en el Madison Square Garden el 27 de octubre. Entretuvo a la audiencia por un rato, Rudy Giuliani ex – alcalde de la urbe y connotado por sus turbios negocios. Se esperaba que J. D. Vance, compañero de fórmula de Trump, dirigiera las más efusivas (e hipócritas probablemente) loas a Trump al presentarlo a la audiencia, pero lo hizo su esposa Melania, homenaje que no tuvo comparación posible con la noche del 19 de mayo de 1962, cuando Marilyn Monroe cantó ”Feliz cumpleaños, señor presidente” a John F. Kennedy, en ese mismo lugar.
El acto culminante de Trump no tuvo el espíritu de ningún otro acto presidencial celebrado allí. Su reunión en defensa de la teoría del “gran reemplazo racista” fue la culminación de su colapso moral que viene desde hace tiempo, en el acto de Charlottesville de 2017, cuando los neonazis corearon: “Los judíos no nos reemplazarán”. “Buena gente de ambos bandos”, dijo Trump entonces.
Ahora, en su noche en el Garden, Trump revivió el recuerdo del infame mitin masivo nazi estadounidense celebrado allí el 20 de febrero de 1939 a través de su retórica hitleriana. Se repitió la masiva acción fascista en el MSG.
En la última semana, Trump ha prometido desplegar el ejército contra “el enemigo interno”, oponentes internos que, según él, son peores que los adversarios extranjeros, aquellos a los que Hitler llamaba “Feind des Volkes”, o “enemigo del pueblo”. Trump ha amenazado con destruir CBS, ABC y el New York Times. Sobre ABC, después de que esta llevara a cabo el debate en el que él actuó desastrosamente, llamó a “quitarles la licencia”.
Después de la entrevista de Kamala Harris en 60 Minutes, tras haber rechazado la suya, tuiteó el 10 de octubre: “QUITEN LA LICENCIA DE CBS”. Sobre el Times, dijo el 9 de octubre: “Esperen a ver lo que voy a hacer con ellos”. Ha señalado por su nombre a periodistas del Times y del New Yorker como “PERIODISTAS FALSOS QUE AMAN A OBAMA”. En cada manifestación denuncia las “noticias falsas” o “fake news”, un grito de guerra que viene repitiéndose desde hace años, imitando el insulto de Hitler: “die Lügenpresse” ( “la prensa mentirosa”). pinche aqui toda la informacion












Un comentario
Estos articdulos de Jose R Oro son formidables. Lo del MSG fue contra Trump, sobre todo el estupido insulto contra los hermanos boricuas. Un abrazo a todos!